
Es difícil comprender el mundo de los jóvenes y adolescentes sin considerar el gran impacto que los medios de comunicación hacen en su vida. Actualmente con el origen de redes sociales como Facebook y los grandes avances tecnológicos como el Internet móvil de teléfonos celulares como I Phone, los jóvenes tienen a su alcance información en cantidades nunca antes imaginadas, que si bien pueden ser beneficiosas para la construcción de lo que los expertos llaman “la Generación Digital”, al mismo tiempo, mal utilizada puede crear problemas tan graves como la adicción a la tecnología, y es que, hace un par de meses aparecieron en Italia dos clínicas para la adicción a Facebook y la demanda fue tal que muchos quedaron fuera, la mayoría de pacientes comprende entre los 17 y 25 años.
Los medios de comunicación compiten con las familias, los amigos, las escuelas y las comunidades en su capacidad para moldear los intereses, actitudes y valores de los jóvenes y adolescentes.
Los medios de comunicación masiva están presentes constantemente en sus vidas. La mayoría de los jóvenes pasan horas en el Internet, intercambiando correos electrónicos, descargando cualquier tipo de información, ven televisión sin parar, escuchan discos y emisoras de radio que van dirigidas específicamente a ellos con música y anuncios comerciales, y leen artículos y anuncios en las revistas para adolescentes.
Primeramente hay que ver el lado bueno. Las nuevas tecnologías de la comunicación pueden ser muy divertidas y emocionantes. Utilizadas sabiamente, también pueden educar. Los buenos programas de televisión pueden informar, la buena música puede dar aliento, y las buenas películas pueden ampliar los intereses y abrir nuevos horizontes. Además hay muchos tipos de medios que se utilizan dentro del aula de clases, como las computadoras, televisión por cable, y DVD`s que ya son parte íntegra de la enseñanza.
En los últimos años se ha visto un afán por conectar a todos los salones de clase al Internet y por proveer un número mínimo de computadoras en cada aula para uso de los estudiantes. Como resultado los estudiantes deben exponerse a los medios de comunicación, como mínimo para saber cómo utilizarlos.
El problema se encuentra en que los jóvenes y adolescentes frecuentemente no saben cómo o no pueden distinguir entre lo que es bueno en los medios y lo que es dañino. Esto también debido a las grandes y envolventes campañas publicitarias Algunos se pasan horas interminables frente al televisor o enchufados a sus audífonos, alimentándose pasivamente de todo lo que ven y oyen, violencia, sexo, maldiciones, estereotipos y personajes e historias totalmente fuera de la realidad.
Los alumnos reportan que del tiempo que pasan conectados a Internet, un 80 % lo hacen en actividades de recreación y apenas un 20% en actividades académicas. A medida que esta actitud madura, las horas excesivas frente al Internet resultan en una acumulación de consecuencias negativas.
Además de los efectos negativos académicos y sicológicos, también existen malos efectos físicos. Según estudios recientes del Médico General de los Estados Unidos, el número de jóvenes y adolescentes obesos en ese país ha aumentado dramáticamente en las últimas dos décadas. Estar pasado de peso puede contribuir a varias enfermedades serias, tales como la diabetes.
Existen otras influencias negativas en los medios de comunicación. Por ejemplo, recientemente se ha visto un aumento en el número de anuncios en las revistas, incluyendo anuncios para productos nocivos como alcohol y tabaco, que están dirigidos específicamente a los adolescentes.
Por eso creo debe existir una formación cultural tecnológica antes de exponerse a la realidad que ofrecen los nuevos medios de comunicación y los tradicionales que innovan en su afán de no quedarse en el pasado, y es que, es tan fácil caer en un mundo desordenado de información y entretenimiento que el único camino al que nos lleva es a perder la cabeza.